El pasado 20 de junio fue el cumpleaños número cincuenta de Nicole Mary Kidman, la actriz estadounidense que hoy homenajeamos en el #ViernesDePersonajes. Pero no es por ese motivo que decidimos celebrar su carrera, sino por los dos grandes roles en los que la hemos visto durante éste año. Fue parte de Un camino a casa (Lion), la película sobre el niño de Calcuta que es adoptado por una familia australiana y que, después de veinticinco años, regresa a su país natal en busca de su familia de sangre. Allí Kidman interpretó a Sue, la madre adoptiva del protagonista, y que en las pocas escenas demuestra todo su brillo propio y se luce; al punto que fue nominada a los Óscar por éste rol, perdiendo a manos de Viola Davis por Fences.
Pero el gran rol de Nicole durante éste año fue su personaje Celeste Wright, en la miniserie Big Little Lies para HBO. A lo largo de siete episodios, Kidman cargó con el rol más dificil del show basado en el libro de Liane Moriarty, y nos mostró que su talento está más vigente que nunca. Ya regresaremos a éste personaje...
Los inicios de Kidman en la actuación se remontan a sus 16 años, cuando participó en la película navideña Bush Christmas, pero su salto a la fama internacional fue con Death Calm, en la que compartió cartel con Sam Neill. Su siguiente film fue su desembarco en Hollywood con Días de Trueno, en la que conoció a quien sería su marido Tom Cruise. Kidman trabajó con directores de la talla de Gus Van Sant en todo por un sueño, Lars Von Trier, Stephen Daldry, Baz Luhrmann y Alejandro Amenábar en Los otros. Y mención aparte merece el haber participado con su marido en la última película de Stanley Kubrick: Ojos bien cerrados.
Kidman también incursionó en la música. No sólo por su rol en Moulin Rouge, sino por la canción de Robbie Williams en la que participó: something stupid.
En cuanto a su vida privada, destaca que tiene cuatro hijos, de los cuales dos de ellos son adoptados (los que tuvo con Tom Cruise), y que uno fue concebido a través de alquiler de vientre.
Lo próximo de Nicole Kidman será en el seductor, la película de Sofía Coppola en la que comparte elenco con Elle Fanning, Kirsten Dunst y Colin Farrell.
Antes de ello, aquí repasamos nuestros cinco personajes favoritos de Nicole:
Satine (Moulin Rouge)
Su primer personaje enorme. Nicole Kidman le pone el cuerpo y el alma a la prostituta que interpretó en el film de Baz Luhrmann. Aquí Nicole canta, baila, brilla, conmueve con un sólo mirar, hace reir, y enamora. Su Satine participa en los mejores números musicales del film -elephant love medley, sparkling diamonds, come what may, the show must go on, one day I´ll fly away-, y Nicole le imprime su alma a esa prostituta que sueña ser actriz, que se enamora, y que enfrenta una grave enfermedad. Durante el rodaje de Moulin Rouge Kidman se fracturó dos costillas y una pierna, lo que le impidió a posteriori ser la protagonista de La habitación del pánico. Tanto sufrimiento valió la pena. Moulin Rouge se volvió clásico musical, reinventó el género, y la catapultó definitivamente como estrella hollywoodense, ya sin el mote de "esposa de Tom Cruise". Le valió también su primera nominación al Óscar a mejor actriz, que perdió a manos de Halle Berry.
Virginia Woolf (Las Horas)
El Óscar que no le llegó en 2001 por Moulin Rouge, llegó un año después por Las Horas. Aquí Nicole Kidman se puso en la piel de la atormentada escritora Virginia Woolf mientras escribe Mrs. Dalloway, y mientras enfrenta la bipolaridad. Comparte cartel con Meryl Streep y Julianne Moore, en éste film dirigido por Stephen Daldry. Nicole Kidman brilla nuevamente, y deja todo en un rol para el que dejó que le retoquen su nariz para lograr un mayor parecido con Woolf, además de aprender a imitar la caligrafía de la escritora, y cómo ella fumaba. Kidman también leyó todas las obras de Woolf para el rol, sus cartas, y pasó tres semanas de rodaje sola en una cabaña alquilada en el medio del bosque.
Grace Margaret Mulligan (Dogville)
Lars Von Trier dirigió a Nicole en ésta extrañísima y fascinante experiencia cinematográfica. Lejos de los brillos hollywoodenses, Kidman se embarcó en ésta aventura experimental e independiente para componer a Grace, una fugitiva que llega a Dogville huyendo de gangsters. Grace es resguardada por los habitantes del pueblo, que le piden favores a cambio... y que le harán aprender que ha escapado de algo malo, para llegar a algo peor. Nicole Kidman compone a éste bondadoso y crédulo personaje, que atravesará cosas excesivamente dolorosas en consecuencia. Y le aporta todo su magnetismo y personalidad para empatizar con él, y terminar conflictuando al espectador en su amor/odio por Grace. Maravilloso film de Von Trier, que continúa en Manderlay, de la cual Kidman no quiso ser parte para no repetirse como actriz, y por su mala relación con el polémico director.
Becca Corbett (El Laberinto)
El género en el que Kidman mejor se mueve es en el drama, y por eso es que no resulta extraño que brille como Becca Corbett. Es que el personaje femenino protagónico de El laberinto atraviesa la muerte de su hijo en un accidente automovilístico, y permite a Kidman que despliegue todo su oficio para dar vida a ese espesísimo continuar de la vida de Becca. Dirigida por John Cameron Mitchell, y con un elenco en el que también están Aaron Eckhart y Diane West, le valió a Nicole una nueva nominación a los Óscar a mejor actriz, que perdió a manos de Natalie Portman por el cisne negro.
Celeste Wright (Big Little Lies)
Si bien la carrera de Nicole Kidman había tenido muchas participaciones televisivas, no fue hasta Big little lies que uno de sus personajes de TV se volvía épico. Y su Celeste Wright, a lo largo de siete episodios, está entre lo mejor de todo lo que ha actuado. Otra criatura sufriente a la que Kidman le dejo todo. Celeste, madre de dos niños, sufre violencia de género y no se anima a dejar a su marido, con quien solamente los une el sexo violento. Celeste atraviesa inolvidables y dramáticas sesiones de terapia hablando de su situación, y escenas de gran contenido sexual que le demandaron a Kidman que apareciera desnuda. Nicole lo hace, arriesga, y crea un personaje memorable y sensible, que crecerá en prestigio y popularidad cuando llegue la próxima temporada de premios.





Comentarios
Publicar un comentario