¿Puede una película cambiar el mundo? ¿Puede algo tan simple y tan complejo
como un film aspirar a fines tan grandilocuentes como modificar una sociedad?
Pareciera ser una pretensión demasiado ambiciosa para algo que fue nacido como
arte, o buscando un éxito comercial. Sin embargo, el cine ha intentado
varias veces influir en el mundo de modo directo. Lo han intentado films como Los
Edukadores, que proponía una lucha contra el capitalismo, al que
culpaba como el padre de todos los males. O Fahrenheit 911, con la cual Michael Moore pretendió darle el
empujón definitivo a que George Bush pierda la re eleción de Estados Unidos. O
el film que hoy recordamos, que no planteaba enemigos, sino un modo de
construir un mundo mejor. Hablamos de Cadena
de favores (Pay it forward, 2000), dirigida por Mimi Leder.
Protagonizada por Kevin Spacey antes de ser
Frank Underwood, Helen Hunt antes de que casi deje de actuar, y Haley Joel
Osment cuando aún era un niño, Cadena
de favores trataba sobre un profesor (Spacey) que encomendaba a sus
alumnos una tarea muy simple: pensar una idea para cambiar el mundo. Y del
alumno que acude con los deberes hechos, y una propuesta que verdaderamente
podría funcionar.
Él ayudaría a tres personas, y luego esas tres
personas deberían ayudar cada una a tres personas, y esas nueve personas a
otras tres… Y así sucesivamente. Debían ser cosas grandes, verdaderos favores…
Así el film nos presentará que el joven alumno invita a su casa a vivir a un
vagabundo. Y habrá quien regale su auto a otra persona. Y personas que
perdonarán cosas que habían dicho que no perdonarían… Y finalmente el alumno,
entendiendo lo difícil que es ayudar a otras personas en ciertas causas.
Si aún no viste ésta gran comedia dramática,
dejá de leer cuando termine éste párrafo, porque en el que viene hay spoilers.
Porque Mimi Leder construye un film donde las cosas se ponen cada vez más
ambiciosas. Trevor (Osment) intenta que su profesor y su madre se vuelvan
pareja. Eugene (Spacey) tiene cicatrices en la cara, y un pasado que
–eventualmente- deberá revelar para avanzar. Y también habrá tiempo para que
aparezcan el peligroso padre de Trevor, la abuela del niño, y un compañero de
escuela al que le hacen bullying todo el tiempo. Todo mientras un periodista
sigue la historia de la cadena de favores que ha llegado hasta lugares
muy lejanos de Estados Unidos.
Pero vayamos a nuestra escena destacada de hoy,
que es el desenlace.
Cadena de
favores es un film que se mueve mejor en el drama que
en la comedia, y sus mejores escenas son las que se apoyan en ese género. Como
por ejemplo la confesión de Eugene a la madre de Trevor sobre cómo fue que se
generaron sus cicatrices permite a Spacey todo el lucimiento actoral del que lo
sabemos capaz. Y el momento de mayor dramatismo y perfección del film ocurre en
el desenlace.
Quizás demasiado crudo o forzado para un film
que se presentaba como comedia dramática, pero no por eso menos efectivo. Y es
que, luego de que Trevor ve al compañero al que le hacen bullying y no se anima
a interceder, le llega la segunda oportunidad. Ocurre después que el periodista
que sigue la cadena de favores lo entrevista. Trevor sale, ve a su amigo
al que están molestando… e interviene. Pero allí es cuando el film abandona su
tono utópico, y nos sumerge al realismo más duro: que el mal sigue existiendo
en el mundo. Y Trevor pasa de salvar a su amigo del bullying, a quedar en el
medio de una pelea, que termina con él siendo asesinado. Cuando pasa ya
empezamos a llorar casi tanto como con el perro Hachi de Siempre a tu lado, pero el epílogo nos termina de quebrar.
Asistimos al duelo personal de Arlene (la madre
de Trevor) y Eugene, que son pareja, y a los que Helen Hunt y Kevin Spacey los
dotan de una humanidad que los hace cercanos, por lo que nos conmueve aún más
su dolor. Los vemos viendo la entrevista que grabara el niño antes de morir, y
en la que habla de su bienintencionada y efectiva idea para cambiar el mundo.
La secuencia está musicalizada por el tema calling all angels de Jane
Siberry, que ayuda a crear un marco emotivo, que va creciendo cada vez más
cuando Eugene y Arlene salen al jardín delantero de su casa, para descubrir que
la gente se está acercando hasta allí con velas, en una interminable procesión,
para rendir homenaje a Trevor, el niño que murió con la idea de cambiar el
mundo, y dejando un legado.
Cadena de
favores ha generado movimientos sociales en los que
gente practicó la idea de Trevor. Se reportaron a lo largo y a lo ancho del
mundo gente que ha recibido un favor, y debió pagar con tres favores. También
hubo fundaciones surgidas a partir del film, como Yo Favor o Pay It
Forward, varias de las cuales aún siguen vigentes…

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