¿Cuáles son las canciones que escuchaste cuando eras joven? ¿De cuántas de ellas aún seguís recordando estrofas, versos, melodías, o incluso la canción entera? Puede que esa sea la época en la que más música hayas escuchado, o la que más se te ha grabado en los recuerdos. Así lo entiende Las ventajas de ser invisible, el film de Stephen Chobsky basado en el libro homónimo del mismísimo director y autor. Y a juzgar por el resultado y la sinergia que la música, el guión, la puesta en escena y la adolescencia de los personajes crean, el juicio es más que acertado.
Las ventajas de ser invisible es un film sobre jóvenes en los últimos años de
secundaria. Sí, tan trillado que abarca films desde Power Rangers hasta Elephant. Pero la apuesta se corre de lo obvio. Aquí tenemos a un pequeño grupo de marginados:
que no son los más populares, pero no se desviven por serlo. Uno de ellos, Charlie,
aún sufre por el suicidio de su mejor amigo. El otro, Patrick, lo hace por la
discriminación que su homosexualidad le acarrea. Y la tercera en cuestión es
Emma Watson, que lo único que tiene para sufrir es por desamores y lo mal que
le va en algunas materias. Ella es la chica admirada por los demás, y Charlie
cae enamorado enseguida de ella.
Pero lo que termina de apartar ésta historia de tantas otras, es que dentro de éste grupo de marginados (los wallflower del título original) hay un cuarto personaje: la música. Música es lo que Charlie le da a Sam
(Watson) cuando le regala compilados musicales. O música es lo que lleva a Sam y Patrick a ir al centro del escenario (en donde están los populares) cuando escuchan una canción que sólo a ellos les gusta. O música, una música precisa es lo que Sam buscó toda su adolescencia
para volver el soundtrack de un
pequeño sueño. Y así, los ejemplos están por todos lados… Charlie es fan de la
canción asleep, de The Smiths; los
otros amigos de nuestros tres protagonistas realizan una versión teatral del
musical Rocky Horror Picture Show; y
luego está la música que suena extradiegéticamente.
Las ventajas de ser invisible nos lleva así desde los musicales hasta The
Smiths, desde Dexys Midnights Runners hasta Sonic Youth, desde Rocky Horror Picture Show hasta New
Order y XTC. Y David Bowie... Sí. El momento emblemático de la película (y no por
emblemático queremos decir “el mejor”) es aquel en el que suena héroes, de David Bowie. Esa era la
canción que Sam estuvo esperando toda su adolescencia, sin conocerla. Esa era
la canción que musicalizaba a la perfección su pequeño sueño: el de ir parada
por la ventanilla superior de un auto en movimiento (a falta de un descapotable), mientras éste pasa por
debajo de un túnel nocturno. Sam elige ese tema como el soundtrack de ese
momento anhelado, y extiende sus brazos mientras siente que vuela a medida que
el auto atraviesa todo el túnel de la ciudad en la que vive. Y Charlie la mira,
completamente enamorado, y dice una de las quotes que define el film: en ese momento sentí que éramos infinitos.
Como uno suele creerse en la adolescencia, y más cuando se es joven y se está
escuchando la música que te potencia y por la que siempre esperaste…
Come on Eileen (Dexy´s Midnight Runners)
Asleep (The Smiths)
Dear God (XTC)
Touch-a, touch-a, touch me (Roxy Horror Picture Show)
Heroes (David Bowie)

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