La filmografía de Cameron Crowe puede ser discutida sobre su mérito cinematográfico, si se quiere. Pero algo que no puede decirse acerca de sus films es que no tienen buenos soundtracks. Muy por el contrario, cada película de éste director es una obra maestra en sí: desde Jerry Maguire y Casi famosos a Pearl Jam: Twenty, Un zoológico en casa y Aloha, y pasando por Elizabethtown y Vanilla Sky. Podríamos tranquilamente decir que Cameron es el amigo que quisiéramos que nos haga nuestras playlists en spotify, porque no saldríamos decepcionados. Y dentro de su a veces exquisito universo cinematográfico y su siempre genial universo musical, hoy nos detenemos en la banda sonido de Elizabethtown, la película de 2005 protagonizada por Orlando Bloom y Kirsten Dunst.
Compuesta por Ryan Adams y Nancy Wilson (esposa de Cameron Crowe), el soundtrack de éste film es tan ambicioso como coral y cuantioso. Es que en Elizabethtown, la música es protagonista. Quizás no tan transparentemente como en Casi famosos, pero sí en su relevancia. Emerge todo el tiempo, ya sea como música de fondo, o como parte de lo que sus personajes hablan y reproducen. Diegética y extradiegeticamente, diríamos en el lenguaje cinematográfico. Así, por ejemplo, Ruckus –la banda del primo de Drew, el personaje que compone Orlando Bloom- toca freebird de Lynyrd Skynyrd en un velatorio. Y Hollie (Susan Sarandon) baila moon river, de Desayuno en Tiffanys, en homenaje a su difunto esposo. Y Claire (Kirsten Dunst) le hace a Drew varios cds con compilados musicales que ella armó, para que él oiga durante un viaje de carretera, y que tiene temas de U2, Washington Phillip, Elton John, The Hombres y Lindsey Buckingham.
Elizabethtown es la historia de Drew, quien tras afrontar un día horrible (en el que es despedido y dejado por su pareja), decide suicidarse, pero es interrumpido al recibir la noticia de que su padre ha muerto en el pueblo que da nombre al film. Así que Drew va hacia allí, y en el camino conoce a Claire, una mujer tan alegre que, quizás, pueda cambiar su vida… mientras él lidia con el velatorio de su padre.
La banda de sonido original del film acompaña los viajes de Drew por el pueblo y por las autopistas, y también la historia de amor con Claire. Dentro de esos temas, mayoritariamente con temas instrumentales compuestos por Nancy Wilson, se destacan por su calidez y tierna alegría 60B y River Road. Los mismos se mezclan perfectamente con el universo tan rico de temas prestados de otros artistas y bandas que también suenan durante la película, que entremezclan el folk, el rock y el pop. De ellos, se destacan varios. Jesus was a cross maker, de The Hollies, que abre el film para musicalizar el desastroso día inicial de Drew. Come pick me up, de Ryan Adams, que suena a lo largo de una conversación telefónica entre Drew y Claire que se vuelve clave para su relación. Learning to fly, de Tom Petty and The Heartbreakers, que hace lo propio tras un encuentro entre ambos. Io (This time around), de Helen Stellar, que es la banda Sonora de un flashback entre el pequeño Drew y su padre, en el que se los ve a ambos girando, divertidos. Y My father´s gun, que acompaña el momento en el que Drew finalmente cae anímicamente por la muerte de su padre. Pride (In the name of love) de U2, Summerlong de Kathleen Edwards y Same in any language, de I Nine, son otros puntos altos de éste soundtrack tan inolvidable como la propia película: un film sencillo, optimista, bien intencionado, y luminoso por su honestidad y simpleza.
Por Victor Albornoz
@ravensburgerboy
Jesus was a cross maker (The Hollies)
Come pick me up (Ryan Adams)
Learning to fly (Tom Petty and The heartbreakers)
My father´s gun (Elton John)
Io: This time around (Hellen Star)
Pride (In the name of love) (U2)
Same in Any Language (I Nine)

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