
Bowling for Columbine fue una de las películas que ganó todas las nominaciones que recibió. No, no fue un film multipremiado. Solamente obtuvo una nominación –a mejor documental– y en la cual triunfó. Sin embargo, la sensación que ha quedado en el inconsciente colectivo es que el film de Michael Moore fue más ganador de lo que verdaderamente fue.
Es que es un film antipático para los norteamericanos, que consiguió triunfar en las tierras que critica. Es políticamente incorrecta, es polémica, se mete con los políticos y estrellas del mundo del espectáculo del país. Y es una vorágine cinematográfica de principio a fin, que utiliza tantos recursos como tiene a mano. Desde entrevistas a la creación de un corto animado sobre el miedo de los estadounidenses y su necesidad de armas, pasando por material durísimo sobre la masacre de Columbine y clips musicales e históricos.
Y al ganar el premio, Michael Moore se puso muy polémico dedicándole unas palabras a Bush. Aunque si sustituimos Bush por Trump, el discurso es sorprendentemente actual.
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